La presidenta del Poder Judicial, Janet Tello, sostuvo que, sin juezas y jueces libres de presiones, sin instituciones sólidas ni procesos de reforma construidos sobre bases técnicas y constitucionales, resulta imposible garantizar la tutela efectiva de los derechos de las personas.
“Las reformas judiciales solo alcanzarán legitimidad si colocan en el centro a la persona, respetan el orden constitucional y fortalecen, antes que debilitar, las garantías de acceso a una justicia independiente”, enfatizó.
Fue durante la inauguración del Congreso Retos de la Independencia y Reforma Judicial frente a los cambios políticos organizado por la Red Latinoamericana de Jueces (Redlaj), institución comprometida con la defensa de una judicatura independiente, íntegra y al servicio de la ciudadanía.
La máxima autoridad judicial expresó que la institución que lidera está en la obligación de fortalecer su autonomía e independencia cuando se producen cambios políticos en las democracias, como sucede en el Perú con un nuevo gobierno electo.
“Hoy, cuando nuestras democracias enfrentan cambios políticos, sociales y tecnológicos, como sucede en el Perú con un nuevo gobierno electo, el Poder Judicial está llamado a fortalecer su autonomía, transparencia y su capacidad de responder con independencia, imparcialidad y eficiencia a las demandas de la sociedad”, remarcó.
SOBRE LA INDEPENDENCIA JUDICIAL
En otro momento, la magistrda Tello destacó la importancia del congreso internacional, la cual radica en que convoca a las y los magistrados de diferentes países a reflexionar sobre uno de los valores más esenciales para la democracia: la independencia judicial.
De igual modo, expresó su convencimiento de que el intercambio de experiencias entre especialistas participantes en el certamen enriquecerá las perspectivas y contribuirá a la construcción de soluciones comunes para enfrentar los desafíos que comparten en América Latina.
En ese sentido, expresó su deseo de que las jornadas sean un espacio de aprendizaje, de debate respetuoso y de construcción colectiva de propuestas que fortalezcan la independencia judicial y contribuyan al perfeccionamiento permanente de nuestros sistemas de justicia.
En tanto, la presidenta de la Redlaj, jueza suprema Elvia Barrios Alvarado, expresó que ninguna reforma puede convertirse en un mecanismo para controlar a los jueces y juezas para capturar, someter, condicionar o debilitar el sistema judicial.
“Ninguna democracia puede sobrevivir sin jueces independientes, y hay una diferencia sustancial entre reforma judicial y captura judicial”, enfatizó la magistrada peruana.
Señaló que en algunos países de la región existen intentos para influir en los sistemas de nombramiento, evaluación o permanencia en el cargo de juezas y jueces.
Asimismo agregó que en otras naciones existen campañas de deslegitimación pública contra el juez a través del desprestigio personal, las cuales provienen incluso de otros integrantes de los poderes del Estado que etiquetan y califican su conducta de manera peyorativa.
SOBRE LOS EXPOSITORES
Entre los ponentes destacan, la directora de Programa de la Fundación para el Debido Proceso (DPLF), Úrsula Indacochea, quien abordó el tema de los límites constitucionales de la transformación del sistema de justicia y reflexionó sobre la necesidad de impulsar reformas con respeto a los principios democráticos y las garantías del Estado de Derecho.
Asimismo, Alberto Binder, presidente del Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales y Sociales (Inecip), un reconocido referente en la reforma procesal penal latinoamericana, desarrolló la relación entre la reforma procesal penal y la legitimidad democrática de la justicia.
De igual modo, Jaime Arellano, exdirector ejecutivo del Centro de Estudios de Justicia de las Américas (CEJA), analizó la independencia judicial, tanto en su dimensión interna como externa, frente a las presiones provenientes de los poderes políticos y económicos.

