Con un llamado a dejar de lado las diferencias políticas, la presidenta Keiko Fujimori exhortó a todos los sectores del país a unir esfuerzos para enfrentar los principales problemas nacionales. En su primer mensaje como presidenta, aseguró que gobernará con «firmeza» y «sensibilidad» y sostuvo que el objetivo será alcanzar el «orden y la reconciliación nacional«.
En el inicio de su discurso, la mandataria reafirmó el compromiso de su gobierno con el Estado de derecho y las instituciones democráticas.
«Quiero ratificar nuestro firme compromiso con el absoluto respeto a la independencia de poderes y a las libertades individuales, en particular la libertad de expresión y la de prensa«, expresó ante el Congreso y las delegaciones internacionales presentes.
CONVOCA AL DIÁLOGO POLÍTICO
Fujimori dirigió un mensaje a las fuerzas de oposición para construir consensos y priorizar el interés nacional.
«Tendamos los puentes del diálogo; pensemos en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones», señaló al invitar a las organizaciones políticas a trabajar conjuntamente.
La presidenta también convocó a los gobernadores regionales y alcaldes a actuar «como un solo equipo, sin distinciones ideológicas«, al sostener que problemas como el hambre, la enfermedad y la delincuencia requieren una respuesta articulada del Estado.
RECONCILIACIÓN Y METAS DE GOBIERNO
La mandataria afirmó que asume el cargo con la decisión de impulsar el orden y la reconciliación nacional, al considerar que ambos objetivos son compatibles.
«Los verdaderos enemigos son los grandes y graves problemas del Perú. Busquemos las coincidencias para resolver los problemas que agobian al ciudadano y retrasan nuestro desarrollo«, manifestó.
MENSAJE A EMPRESARIOS Y CIUDADANOS
Durante su intervención, la jefa de Estado también se dirigió a los empresarios y emprendedores. A ellos les pidió apostar por el país y aseguró que su gobierno brindará seguridad jurídica y estabilidad para promover la inversión y el empleo formal.
Asimismo, dedicó un mensaje a los jóvenes, trabajadores, campesinos, profesionales y madres de las ollas comunes, a quienes calificó como «el motor y la razón de ser de este gobierno«.
Finalmente, descartó ofrecer soluciones inmediatas y anunció una gestión basada en resultados. «No he venido a ofrecer milagros inmediatos ni promesas vacías. He venido a ofrecer método, disciplina, trabajo y una ruta clara», dijo antes de precisar que los 1826 días de su gobierno estarán orientados al cumplimiento de metas medibles y a la rendición de cuentas permanente.

