Un nuevo temblor sacudió la noche del viernes la región Ica. El movimiento telúrico tuvo como epicentro el mar, a 99 kilómetros al suroeste de la ciudad, con una magnitud de 4.0. Otro sismo de similar intensidad se registró en la misma zona alrededor de las 5:00 p.m. En los últimos días, son más de 10 los sismos registrados, generando preocupación entre la población.
Hernando Tavera, presidente del Instituto Geofísico del Perú, recordó que vivimos en un país altamente sísmico y explicó que los movimientos telúricos forman parte de la dinámica activa en la que se encuentra nuestro territorio.
“Hay una interacción constante continua de la placa de Nazca con la placa sudamericana, donde se encuentra Perú, por lo tanto, siempre vamos a tener actividad sísmica. Lamentablemente nosotros desde la parte de investigación no podemos aseverar o pensar que esta sismicidad que está ocurriendo es el preámbulo de algo o es aviso de algo”, indicó.
¿ QUÉ ES LA DORSAL DE NAZCA?
El especialista explicó que, según las estadísticas sobre la frecuencia de sismos en el Perú, la zona frente a la región Ica registra una mayor actividad sísmica. Esto responde a factores geológicos relacionados con el movimiento de la placa de Nazca, que se introduce por debajo del continente sudamericano.
Además, en esta zona existe una estructura conocida como la dorsal de Nazca, una especie de cordillera submarina inactiva ubicada sobre la placa de Nazca y que también ingresa bajo la región Ica. Según explicó, esta formación podría ser uno de los factores que contribuyen a que frente a esta región se registre una mayor frecuencia de movimientos sísmicos.
Al ser consultado sobre qué podría disipar la energía acumulada durante años, el especialista explicó que actualmente se conoce que la placa continental se desplaza sobre la placa de Nazca, una placa oceánica que avanza a una velocidad aproximada de 7 u 8 centímetros por año. Sin embargo, cuando este movimiento se detiene o las placas dejan de avanzar, comienzan a acumular esfuerzo y deformación. Con el paso del tiempo, esa energía acumulada puede liberarse y generar un sismo de gran magnitud.
Explicó que este tipo de análisis forma parte de las investigaciones que se realizan en el Perú y a nivel mundial. Las zonas donde las placas dejan de desplazarse son conocidas como zonas de acoplamiento sísmico.
“Las zonas donde las placas no están avanzando, le llamamos zonas de acoplamiento sísmico y es aquí donde se produciría probablemente un evento de gran magnitud. Y esto es lo que hemos identificado nosotros frente a la costa de Lima”, explicó.
ESPECIALISTA PIDE ACTUALIZAR MAPAS CATASTRALES
Respecto a las zonas que podrían verse afectadas por un sismo de gran magnitud, el especialista explicó que el área donde podría originarse este evento comprende prácticamente toda la zona costera de la región Lima. Sin embargo, señaló que la intensidad del movimiento del suelo podría sentirse con mayor fuerza en los departamentos de Áncash, Lima e Ica.
Asimismo, señaló que el nivel de daño en las áreas urbanas dependerá en gran medida de la calidad de las viviendas y de los suelos sobre los cuales están construidas.
El funcionario indicó que las autoridades deberían mantener actualizado el mapa catastral, una herramienta que permite conocer la calidad y antigüedad de las construcciones, así como el número de niveles de cada edificación urbana.
“Si tenemos esta información, ya podemos empezar a trabajar en gestión de riesgo”, añadió.
Finalmente, el especialista hizo un llamado a la población y enfatizó que los sismos seguirán ocurriendo, por lo que es fundamental estar preparados.
En esa línea, destacó la importancia de que los padres de familia y las instituciones educativas destinen un tiempo durante la semana para realizar simulacros en casa y en los colegios. «De esa manera vamos a comenzar a tener costumbre de reacción para cuando ocurre un sismo», precisó.

