En el marco del Día de la Resocialización, el Programa Nacional de Centros Juveniles (Pronacej) informó que más del 72 % de los adolescentes atendidos logra avanzar favorablemente en su proceso de reinserción social, un resultado que refleja el trabajo desarrollado en los Centros Juveniles de Diagnóstico y Rehabilitación (CJDR) y en los Servicios de Orientación al Adolescente (SOA).
Asimismo, la entidad destacó los avances alcanzados en la reinserción social de adolescentes en conflicto con la ley penal, poniendo el énfasis en las oportunidades que les han permitido cambiar su rumbo.
Detrás de cada proceso de resocialización existe un trabajo permanente desarrollado por equipos técnicos interdisciplinarios de los Centros Juveniles de Diagnóstico y Rehabilitación (CJDR) y de los Servicios de Orientación al Adolescente (SOA).
Psicólogos, trabajadores sociales, educadores y especialistas promueven el fortalecimiento de habilidades sociales, la formación educativa y laboral, así como la construcción de proyectos de vida alejados de la violencia y la reincidencia.
RESULTADOS CONCRETOS DEL PRONACEJ
Como resultado de este trabajo, el Pronacej ha logrado la reinserción educativa de 1424 adolescentes en los niveles de primaria y secundaria. Asimismo, 127 adolescentes cursan estudios superiores en institutos y universidades, mientras que 121 jóvenes fueron insertados en el mercado laboral, fortaleciendo sus posibilidades de desarrollo e independencia.
Estos avances también encuentran respaldo en las cifras reportadas por el Instituto Nacional Penitenciario (INPE), que señalan que solo el 4 % de los jóvenes que infringieron la ley reincidió en una nueva infracción, un indicador que evidencia el impacto positivo de los procesos de intervención y acompañamiento orientados a la reinserción social.
TESTIMONIO DE ADOLESCENTES RESOCIALIZADOS
Un adolescente del CJDR Lima relató que llegó al centro juvenil pensando que encontraría una realidad similar a la de un penal. Sin embargo, descubrió un espacio donde aprendió valores como el respeto, la honestidad y la empatía, además de fortalecer sus habilidades en los talleres productivos. Hoy reconoce la importancia de la familia y afirma que su principal motivación es convertirse en un ejemplo positivo para su hijo.
“El verdadero cambio empieza cuando uno decide transformar su manera de pensar y actuar”, afirmó.
Otro adolescente del mismo centro juvenil logró insertarse laboralmente en OXXO, en el área de atención al cliente. Señaló que al inicio sentía frustración y cólera por su situación, pero que el acompañamiento recibido le permitió replantear su futuro. Actualmente, aspira a estudiar maquinaria pesada cuando culmine su medida socioeducativa y sostiene que la reinserción social sí es posible.
“Antes pensaba que no podía cambiar ni salir adelante, pero hoy sé que sí puedo y voy a esforzarme mucho más para lograrlo”, señaló.
Para el director ejecutivo del Pronacej, Luis Vega, estas historias demuestran que detrás de cada adolescente existe mucho más que una infracción.
“Mientras muchos ven una estadística o un problema, nosotros vemos jóvenes que aún tienen una historia por escribir. Ellos nos demuestran que, con paciencia, firmeza y empatía, el cambio es posible”, señaló.
RESOCIALIZACIÓN NO ES UN PROCESO LINEAL
Los equipos técnicos del Pronacej aseguran que la resocialización no es un proceso lineal. Existen retrocesos y desafíos permanentes, pero nunca debe subestimarse el poder de la palabra, el respeto y la escucha activa. Asimismo, señalaron que la labor que realizan es una de las más retadoras e incomprendidas, pues requiere mantener un equilibrio constante entre la seguridad y la oportunidad, entre la autoridad y la empatía.
Por ello, en el marco de esta fecha, se reconoce el compromiso de los servidores públicos del programa, destacando que, aunque cada profesional cumple una función técnica distinta, todos comparten la misma misión: acompañar el proceso de resocialización de los adolescentes en conflicto con la ley penal.

