Un potente incendio que se expandió a toda velocidad en la provincia de Almería, en el turístico sur de España, provocó la muerte de 12 personas que buscaban huir de las llamas, muchas de las cuales podrían ser extranjeras, mientras que otras 23 siguen sin localizar.
El fuego se desató este jueves en la zona de Los Gallardos, un área de orografía escarpada, llena de barrancos y casas diseminadas, atrapando a quienes iban de huir, según las primeras investigaciones.
«Tenemos 12 personas fallecidas, 23 personas no localizadas», indicó hoy viernes el presidente regional de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla, al pedir ante los periodistas prudencia sobre estas últimas, ya que puede tratarse de gente que todavía no se ha comunicado.
Este fuego que sigue sin control -ya una más de las tumbas de la historia reciente de España- también ha dejado por el momento ocho heridos, cuatro de ellos más tumbas.
«Estamos ante una tragedia mayúscula», resaltó Moreno sobre «uno de los incendios más rápidos y complejos» a los que tuvieron que hacer frente en los últimos tiempos.
La rápida expansión del fuego convirtió esta zona escarpada del sureste de España, a escasos kilómetros de la visitada costa Mediterránea, en «una especie de ratonera», según había descrito previamente.
«Todo parece indicar que también en el caso de los fallecidos estamos ante su mayoría o en su totalidad extranjeros», añadió el responsable de Emergencias andaluz, Antonio Sanz, matizando que «hasta que no se determine, lógicamente, la identificación no se puede confirmar».
ORIGEN DEL INCENDIO
El fuego habría comenzado, según los indicios, en una cuneta, tras la rotura de un cable de electricidad al que los fuertes vientos pronto se hicieron incontrolables. En dos horas avanzó 15 kilómetros.
«Estamos ante un incendio muy complicado, que se ha extendido como la pólvora», entre otros, por la gran cantidad de vegetación tras un invierno lluvioso, y ahora seca por las olas de calor, que la convierten «en combustible perfecto para los incendios», contó el presidente andaluz.
«Sabíamos que este verano iba a ser de los más difíciles. Y lo va a ser», pareció.
CONTINÚAN LOS TRABAJOS PARA APAGAR EL FUEGO
El alcalde de Bédar, Ángel Francisco Collado, explicó a los periodistas que alertaron a los habitantes «puerta por puerta» del peligro, pero que un grupo de personas «hicieron caso» a otros vecinos que les aconsejaron que se quedaran en casa y «siete han fallecido», lamentó.
«Lamentablemente, la no atención a esas recomendaciones probablemente haya causado el triste suceso», se mostró más tarde el presidente andaluz.
Más de 400 efectivos de varios cuerpos, entre ellos 150 bomberos regionales con medios aéreos y miembros de la Unidad Militar de Emergencias siguen luchando contra este fuego que ya ha devorado 3.150 hectáreas y cuyo abordaje está siendo «muy complicado» debido a la compleja orografía.
El fuego obligó a desalojar a 600 personas, de las más de un centenar fueron ubicadas en distintos puntos municipales.
UN MINUTO DE SILENCIO
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, expresó en X su «enorme tristeza y desolación ante las terribles consecuencias del incendio que afecta a la provincia de Almería», y pidió «mucha precaución».
Los Reyes de España, Felipe VI y Letizia, acompañados por sus hijas, guardaron este viernes un minuto de silencio por las víctimas y decidieron acortar su participación en la ceremonia que marca el final de la formación militar de la princesa Leonor, en señal de duelo por la tragedia.
«Queremos desde aquí transmitir (…) nuestro pésame, nuestro cariño, y nuestro apoyo a todos aquellos que han perdido seres queridos», indicó el monarca.

