El Gobierno español se apresuró a señalar en un comunicado del Ministerio del Interior que había acordado con Rabat tomar medidas para devolver «lo antes posible» a Marruecos «todas las personas que han entrado ilegalmente en Ceuta».
El presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez, viajará este viernes a Ceuta junto al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, informó su oficina.
«El Gobierno de España está volcado en dar una respuesta inmediata a la situación en Ceuta. Estamos movilizando todos los recursos necesarios, trabajando con las autoridades marroquíes e internacionales(…) para recuperar la normalidad lo antes posible», había señalado antes Sánchez en X.
«Estamos en una situación de absoluta emergencia humanitaria y social», advirtió el alcalde-presidente de Ceuta, Juan Vivas, a la televisión pública española TVE.
«En los últimos días han llegado a Ceuta por vía marítima más de 1500 migrantes», a un ritmo de «200 personas por día», por lo que «los centros de acogida se encuentran colapsados y saturados», precisó Vivas.
Cientos de personas, entre ellas menores, se concentraron a primera hora de la tarde del jueves en la frontera entre la ciudad marroquí de Fnideq (Castillejos) y Ceuta, para intentar cruzar de forma irregular la frontera a nado o tratar de escalar la valla fronteriza, constató un periodista de la AFP.
CRISIS EN MARRUECOS
El Ministerio del Interior destacó en su comunicado «la ejemplar colaboración de España con Marruecos en todos los ámbitos, incluido en materia migratoria«, al señalar a las «redes de tráfico de personas» como responsables de las entradas masivas.
«La relación con Marruecos es excelente y en nada se ve afectada por las buenas relaciones con Argelia«, señalaron de su lado fuentes del Ministerio de Exteriores, al desvincular la situación actual con el reciente viaje de Sánchez a Argel.
Precisamente, la entrada de más de 10 000 migrantes a Ceuta en mayo de 2021 ocurrió cuando Rabat relajó los controles fronterizos en el marco de una crisis con España.
Entonces, Marruecos se indignó después de que España acogiera para recibir tratamiento médico al líder de los independentistas saharauis del Frente Polisario, respaldados por Argelia.
La crisis diplomática llegó a su fin en 2022 tras el giro de Madrid en el delicado asunto del Sáhara Occidental, abandonando su neutralidad y reconociendo un plan de autonomía propuesto por Rabat para esta antigua colonia española.
De todas maneras, la principal ruta de entrada de los migrantes irregulares a España sigue siendo el archipiélago atlántico de Canarias, frente a las costas de África.
Con información y fotos de AFP

